#TallerEscrituraBL 1: Las estrellas son rojas

1/7/13

He cogido esta iniciativa de Leara con mucha mucha ilusión, y quise intentar hacer una historia un tanto "perturbadora" basándome en la canción.

Sé que el resultado de lo que mi cabeza ha imaginado al escuchar la canción puede perfectamente parecer una oda a la menstruación, pero no saquéis conclusiones precipitadas. Sé que no es precisamente una canción que inspira terror, pero no sé, el resultado ha sido el siguiente:

Las estrellas son rojas

Era de noche, y a lo lejos, Alicia escuchó un aullido que la hizo estremecerse desde los pies hasta la punta del último pelo de su cabeza, la sacó de un sueño que ya no recordaba y le hizo notar el sudor que le recorría todo el cuerpo. 

Levantarse de la cama en aquella casa que apenas conocía no era la mejor de las opciones, pero no sabemos si por curiosidad o por insensatez, Alicia se levantó poniendo los pies en el frío suelo. Fuera nevaba y la luna llena se reflejaba en el manto blanco que cubría el jardín principal. 

Pero Alicia no sólo se conformó con levantarse de la cama y mirar por la ventana, ella quería averiguar de dónde procedía ese aullido tan raro, que más que un aullido, parecía un mugido. 

Se puso sus botas de nieve de detrás de la puerta de la entrada sin quitarse el pijama, y encima se puso el abrigo, sacó de los bolsillos los guantes y el gorro y salió de casa sin hacer apenas ruido. 

Salió del jardín principal de la casa a la que había ido a pasar el fin de semana con sus padres y su hermano pequeño, sacó el gorro de su bolsillo y se lo colocó dejando fuera sólo dos trenzas gruesas y castañas. Luego vino el turno de los guantes de colorines. 

A cada paso que daba, Alicia añoraba más y más el calor de su cama, pero en su cabeza había algo que no la dejaba dar la vuelta. 

De nuevo, el extraño mugido volvió a oírse, ahora sí sonaba como un toro gigante lamentándose por algo, sin embargo, la chiquilla no cesó en su aventura y se dirigió exactamente a donde su oído le decía que debía ir. 

Sus pasos en la nieve se iban ocultando por los copos nuevos que iban cayendo y Alicia pensó que si se perdía, no podrían encontrarla jamás y su tumba sería como ese congelador enorme que tenía su madre en su casa. 

Poco a poco fue llegando a una especie de setos demasiado altos como para que estuviesen siendo podados semanalmente. Sin pensarlo un segundo más, se adentró sin saber a lo que tendría que enfrentarse allí dentro. 

Nada más girar la primera esquina, los setos parecieron moverse, habían cambiado de sitio y ella estaba completamente perdida. La nieve seguía cayendo y sus huellas borrándose. Se escuchó de nuevo el enorme mugido, ahora era lo escuchaba justo detrás de ella. 

Asustada, comenzó a correr sin pensar en las consecuencias y sí, se perdió. No sabía cuáles eran las esquinas que había doblado y tampoco sabía si ahora se encontraba a izquierda o a derecha. El frío comenzó a cambiar por un calor húmedo que olía demasiado mal y ella no pudo hacer otra cosa que llevarse las manos a la cara, intentando taparse la nariz y la boca de ese pestilente olor. 

Sin moverse de su sitio, comenzó a buscar por todos lados de dónde provenía aquel hedor, hasta que vio por encima de los setos como una enorme cabeza con cuernos la observaba con unos ojos rojos con la luna por pupilas. Alicia gritó y corrió pero sólo podía oír su corazón latir en sus oídos. 

Una vez fue la que miró hacia atrás, y vio como lo que la perseguía tenía cuerpo de hombre y una enorme cabeza de toro con una anilla en los orificios nasales de la que colgaban lo que para ella eran mocos. 

Lo escuchaba gemir mientras se acercaba, oía como arrancaba las ramas de los setos y las pisadas clavarse en la nieve. No tenía estrategia para escapar, no sabía que aquello podía existir en algún sitio, simplemente, pensó que sería algún animal herido. 

De repente, una de las ramas lanzadas con furia por las pezuñas de aquel monstruo le golpeó la cabeza y la tiró al suelo de boca llenándosela de nieve. La bestia estaba sobre ella, ya no había escapatoria, se la comería y ya no tendría que preocuparse porque su tumba fuese un congelador. 

Sentía como el aliento de lo que fuese que estuviese sobre ella se acercaba más y más, no quería abrir los ojos y el olor se hacía mucho más intenso. Sin pensarlo dos veces, los abrió y busco con la mirada la rama que le había hecho caer. Estaba sólo a un metro de su mano. 

Se arrastró poco a poco, intentando no hacer movimientos demasiado bruscos para no alertar demasiado a la bestia. 

Lo tenía, lo había alcanzado y sin saber cómo, sus brazos movieron instintivamente la rama hacia la cara de la bestia, clavándosela en un ojo, tiñéndolo de un rojo carmesí más oscuro que el otro y dejando astillas por todo su alrededor. 

Notó como la sangre de aquel monstruo la bañaba desde su preciado gorro, hasta las botas de nieve que tan secos habían mantenido sus pies hasta ahora. La bestia se encontraba tumbada boca abajo, dejando al descubierto el ojo bueno. Alicia se lo cerró y lo besó en la mejilla. 

Sin gritar, sin respirar más deprisa de la cuenta y sin mirar atrás, Alicia deshizo el camino recorrido, no sin dar todas las vueltas necesarias hasta encontrar la salida. Sus huellas estaban deshechas por otras mucho más grandes, pero poco a poco, pudo salir de aquel laberinto plateado regresar a casa, donde se metería al calor de su cama empapando las sábanas de la sangre aun caliente de aquella bestia.

13 comentarios:

  1. Me gusta como escribes, te ha quedado muy bien^^
    besos

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  2. Escribes realmente bien, espero leer más cosas tuyas pronto :)

    ¡¡Muacks!!

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    Respuestas
    1. El 15 o 16 de este mes habrá otra entrada del Taller de Literatura :)

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  3. ¡Muy chulo!
    Es emocionante, y además escribes muy bien!

    Besazos!

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  4. Me ha gustado muchísimo. Muy inquietante e impactante. El escenario precioso, con la nieve. Me ha encantado.

    P.D: Cuidado con el gorro saliendo del blosillo ;-), pero eso en una gran corrección lo hubieras visto, seguro!!

    Con muchas ganas de leerte de nuevo!

    Un saludo!

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    Respuestas
    1. Hacía demasiado calor, tenía que tener nieve para sentir algo de frío, aunque fuese en mi imaginación. He releído eso y llevas razón, lo he puesto dos veces... Necesito más tiempo xD

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  5. Trepidante, jejeje. Que angustia. Me ha gustado. Saludos!

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  6. Soy una mal pensada a todo le encuentro doble sentido ^^. Te ha quedado muy bien, me gusta como te expresas y esa imaginación tan viva que te engancha.

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  7. Inquietante, bien escrito, me gusta :)

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  8. EStá bien escrito y tiene unas imágenes muy potentes. felicidades ^_^. Xa-LFDM

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  9. jajajajajaja Ay que ver las cosas que nos inspiran una canción!

    Buen relato! la niña ya se podría cambiar el pijama y ponerse uno limpio antes de volver a dormir! Yo juntaría alguno de los párrafos cortos en uno grande.

    Muy buen relato!

    Un besooo

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